jueves, 5 de octubre de 2017

IGUAL QUE LAS ESTRELLAS

- Mira al cielo, ¿ Ves todas esas estrellas ? 

- Si

- Pues algunas, dejaron de brillar hace mucho tiempo.

- Entonces … ¿ Están muertas ?

- Sí, podría decirse, pero alguna vez brillaron tanto, fueron tan fuertes, que su energía sigue en el espacio y las seguimos viendo en el firmamento. Lo mismo ocurre con las personas:
"Hay algunas, que son tan grandes, tan importantes, que aunque mueran, siempre estarán en nuestros corazones".

sábado, 30 de septiembre de 2017

DIAGNÓSTICO DE LA CIVILIZACIÓN

- En algún lugar de alguna selva alguien comentó:

- "¡Qué raros son los civilizados!".  "Todos tienen relojes y ninguno tiene tiempo".

Eduardo Galeano, de "El Cazador de Historias"

jueves, 31 de agosto de 2017

LA TRISTEZA Y LA FURIA

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta ... donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas.

Había una vez... un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...

Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia. Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.

La furia, apurada (como siempre esta la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua... Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...

Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza... Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.

En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba. Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.

Jorge Bucay

sábado, 26 de agosto de 2017

SI AMAS A ALGUIEN, DÍSELO ...

Una vez escuché aún anciano decir:
- He amado la misma mujer por 50 años.

Pensé lo lindo que era hasta que añadió :
- Me hubiese gustado que ella lo supiera :(


jueves, 1 de junio de 2017

LA HISTORIA DE KAFKA Y LA MUÑECA

Un año antes de su muerte, Franz Kafka vivió una experiencia muy insólita.

Paseando por el parque Steglitz, en Berlín, encontró a una niña llorando desconsolada: Había perdido su muñeca. Kafka se ofreció a ayudar a buscar a la muñeca y se dispuso a reunirse con ella al día siguiente en el mismo lugar.

Incapaz de encontrar a la muñeca compuso una carta “escrita” por la muñeca y se la leyó cuando se reencontraron:

- “Por favor no me llores, he salido de viaje para ver el mundo. Te voy a escribir sobre mis aventuras"-
Este fue el comienzo de muchas cartas.

Cuando él y la niña se reunían, él le leía estas cartas cuidadosamente compuestas de aventuras imaginarias sobre la querida muñeca . La niña fue consolada. Cuando las reuniones llegaron a su fin, Kafka le regaló una muñeca. Ella obviamente se veía diferente de la muñeca original . Una carta adjunta explicó:

-"Mis viajes me han cambiado … " -

Muchos años más tarde, la chica ahora crecida, encontró una carta metida en una grieta desapercibida dentro de la muñeca. En resumen, decía:

- "Cada cosa que amas, es muy probable que la pierdas, pero al final, el amor volverá de una forma diferente"- .

miércoles, 18 de enero de 2017

SE LLAMA AMOR ...


Entonces le pregunté:
“¿Cómo es posible que una misma persona te haga sentir de lo mejor y, al mismo tiempo por cualquier error te haga sentir de lo peor?”

Ella me respondió: “Se llama amor”.